qué siento

YO SIENTO

He dedicado toda mi vida al entendimiento y gestión de las emociones.

¡Me encanta aprender de ellas!

Me fascina cómo las emociones y los sentimientos, bien gestionados, pueden ayudarnos a desarrollarnos como personas. Por nuestra cultura y educación entendemos que para desarrollarnos necesitamos de unos recursos que tenemos que obtener fuera de nosotros:

¿Será alguna técnica de las que no conozco?, ¿Será algo de lo que practican los demás que yo no estoy practicando?…

Hacemos mucho esfuerzo cada día para lograrlo, y seguimos intentándolo …

¿Qué puedo hacer para estar bien?

Hay tanta información, y tantas posibilidades que al final no sabemos qué podemos hacer para estar bien.

Intentar significa seguir empujando una y otra vez, en la misma dirección, con los mismos recursos y con la misma actitud de siempre. Esto nos llevará inevitablemente al mismo resultado.

¡No puede ser otro!

Pero más importante que saber lo que necesitamos para estar bien, es descubrir dónde nos encontramos.

Nosotros partimos de lo que hemos heredado de nuestra familia, de lo que hemos adquirido de nuestro entorno social, cultural… y de nuestras propias creencias que hemos generado ante las diferentes situaciones vitales que hemos tenido. Si no logramos aprender de todo lo que hemos ido generando a través de nuestras experiencias, aquellas que ya forman parte de nosotros, no tiene sentido empezar a buscar unas nuevas.

Primero hemos de aclararnos con lo que tenemos, y luego podremos abrirnos a otras nuevas experiencias que nos aporten. De otro modo, estaremos repitiendo patrones adquiridos, no podrá entrar nada nuevo, reaccionaremos de forma automática ante estímulos determinados sin poder elegir nuestra respuesta.

Es necesaria la Ubicación (emocional)

Ubicarse, significa tomar conciencia y aprender de lo que he ido adquiriendo a través de mi vida, desde mi concepción hasta mi situación actual.

En muchos casos, creemos que nos hubiese salido todo mejor si hubiésemos tenido un entorno distinto, una familia distinta, unas situaciones distintas a las que nos tocó vivir… Y esto no es real, es ir en contra de la vida. Lo que nos ha tocado vivir es lo que nos hace aprender, y cuanto más neguemos la realidad, cuanto más esfuerzo hagamos para llegar al ideal o a la creencia de cómo deberían ser las cosas, más nos estamos alejando de nuestro aprendizaje.

Pero necesitamos recursos que en muchos casos no tenemos y sin esos recursos no se puede salir de donde uno se encuentra.

En primer lugar hemos de tomar conciencia de:

  • Nuestra ubicación:

    Tomar conciencia de dónde nos encontramos. Aceptar las sensaciones que tenemos y cuáles son nuestras necesidades. Las sensaciones que tenemos en nuestro interior, que nos siguen afectando día tras día sin saber cómo gestionarlas.

  • La necesidad de recursos para gestionar nuestras emociones:

    En la medida que aprendemos a gestionar las emociones, los conflictos se convierten en un aprendizaje y nuestra autoestima aflorará a la superficie como una burbuja de aire del fondo del mar.

  • Nosotros mismos.

    Es decir descubrir quienes somos en realidad: Este es el resultado del trabajo personal cuando logramos acceder y liberar los conflictos que durante mucho tiempo se han mantenido en nuestro interior, y ser así capaces de aprender de ellos.

  • La interpretación:

    Esto significa que en el mundo emocional si no liberamos las cargas emocionales del pasado, cada estimulo interno o externo que nos llegue no lo podremos vivir tal y como es, sino que lo interpretaremos en base a lo que sigue contenido en nuestro interior: Lo adquirido, lo heredado y nuestras propias creencias.

Al igual que existen distintos estados de la materia como sólidos, líquidos y gaseosos. También existen los estados emocionales, primero tenemos que hacernos cargo de lo que ya tenemos en nuestro interior. Si somos incapaces de generar un diálogo con nosotros mismos, cómo vamos a poder generarlo con los demás.

¿Cómo voy a hacer ejercicios para expandir mi consciencia si no me aclaro con lo que siento?

El porcentaje de desequilibrio interno depende de la distancia que existe en la persona entre lo que piensa y lo que siente, entre su adulto y su niño, entre su consciente y su inconsciente.

Es decir, si una persona se expresa de una manera muy distinta a la que siente, tarde o temprano ese desequilibrio le generará un caos interno y si se mantiene, con el tiempo desembocará en una auténtica crisis emocional profunda.

Para que todo esto tenga un verdadero sentido, hace falta como primer requisito la consciencia sin ella nada tiene sentido.

Curiosamente la consciencia al principio genera una sensación de mayor inestabilidad que antes, incluso a veces uno dice la celebre frase “ casi estaba mejor cuando no me daba cuenta…” pero a lo largo del tiempo y las experiencias que en ella vivimos, llega esa visión amplia y profunda que te dice que “ha valido la pena pasar por todas esas pruebas”.

El ser humano y su capacidad de adaptación nos pueda generar una sensación de desorientación en las primeras etapas, ya que la inercia en la que nuestra vida estaba sumergida daba la sensación de que no tenia que ver directamente conmigo, y de alguna manera mis respuestas en la vida iban condicionadas por ese proceso de inconsciencia, pero la madurez emocional que obtenemos con la consciencia obtenida, nos dará la ansiada paz que estábamos buscando fuera de nosotros, sin saber que ya existía dentro desde siempre.

El sistema emocional funciona de forma diferente a nuestro pensamiento o nuestra mente. Cuando tenemos, por ejemplo, que tomar una decisión frente a una situación determinada, nos pasamos la vida queriendo tomar la decisión más acertada.

¿Qué hago? Tomo la decisión A o la B. No sé que hacer…

Durante muchos años la clave de una dualidad ha sido tomar la decisión adecuada. Si la aciertas te irá todo bien y si no la aciertas te irá mal.

El resultado era la clave y tu vida dependía del acierto.

Pero esto no es lo que ocurre a nivel emocional. No importa lo que hagas y si aciertas o no, importa lo que aprendes de la situación. Aunque aciertes y te salga bien, si no sabes por qué, la próxima vez que ser repita una situación similar, al no haber aprendido nada, volverás a tener la misma incertidumbre que te generará la misma ansiedad y miedo, en resumen, el mismo problema.

Debemos aprender a traducir nuestra forma de actuar diariamente, es decir, una cosa es cómo me expreso a nivel superficial y otra cómo me siento. Si luego queremos dar la respuesta adecuada para que no se generen más conflictos, deberemos ver qué es lo que quiero decir cuando digo por ejemplo: ¡Me da igual!, ¡no sé, yo creo que bien!, ¡tampoco es para tanto!, ¡tengo dudas, no sé qué hacer!…

¿Creéis que lo que se dice es lo que se siente?, ¿seguro?…

Por eso es muy importante aprender a gestionar tus emociones y conseguir un aprendizaje de las mismas. A través de mis experiencias personales y profesionales he desarrollado una educación emocional que te ayudará a saber situarte, a encontrar tu verdadera ubicación emocional y aprender de ella. Habrá casos en los cuáles la complejidad de la madeja emocional que se encuentra en tu interior, necesite de un trabajo más directo e impactante y para ello desarrolle el método DEEP desbloqueo energético emocional profundo para dialogar con el inconsciente y liberar las cargas emocionales del pasado. En el Instituto THB www.institutothb.org ofrecemos toda una serie de cursos y talleres para que puedas tener los recursos necesarios para aprender de tus conflictos emocionales, grandes o pequeños.

Espero que mi trabajo te ayude y me permitas compartirlo contigo.

Un fuerte abrazo

Jaume Campos

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Jaume Campos es experto en educación emocional debido a su trayectoria empírica y vivencial, autor, conferenciante, formador y creador del método DEEP, desbloqueo energético profundo.

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