¿Para qué sirve el tónico facial?

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El tónico facial es un producto subestimado en la mayoría de las rutinas de belleza. Mientras que el limpiador, la crema o el sérum hidratantes son esenciales, son muchas las personas que eliminan el tónico de las rutinas. 

No obstante, es un paso fundamental entre la limpieza y la hidratación para garantizar que la piel absorba todos los nutrientes y maximizar los beneficios que ofrece el tratamiento hidratante o regenerador. 

¿Qué es exactamente un tónico facial?

El tónico facial natural es la fase donde se eliminan los últimos restos de suciedad, sebo o impurezas adheridas a los poros después de lavarse el rostro. Cuando se incorpora dentro de la rutina diaria de cuidado de la piel y se utiliza regularmente, puede tener un gran impacto positivo en la apariencia y la estanqueidad de los poros.

El tónico facial es ideal para ayudar a restaurar el nivel de pH de la piel, suavizar el cutis refinando las zonas ásperas y mejorar el tono de la piel. 

Históricamente, los tónicos se utilizaban como una forma de equilibrar el pH de la piel después de usar un producto de jabón alcalino para la limpieza. 

Los jabones cuando se utilizan en aguas duras pueden dejar restos sobre la piel. Además, el agua altera el pH de la piel, por lo que los tónicos eran imprescindibles para reforzar la limpieza. 

Si el pH de la piel se encuentra alterada, al posterior tratamiento hidratante, regenerador o equilibrante le cuesta más realizar su función. 

Sin embargo, sobre una piel con el pH equilibrado, se maximizan los beneficios del siguiente paso.

Actualmente, como la nueva generación de limpiadores tienden a tener un pH más equilibrado y suave, los tónicos han evolucionado hasta convertirse en una categoría de cuidado de la piel propia.

El pensamiento de que el tónico facial es típicamente un producto astringente ha cambiado. Ahora hay más tipos de tónicos que brindan diferentes beneficios. Las aguas florales o hidrolatos son un ejemplo de ello. 

Hoy en día, se puede encontrar un hidrolato para cada clase de piel con necesidades específicas.

Entre los más utilizados destacan:

  • Agua de rosas para la hidratación y regeneración de la piel.
  • Manzanilla para calmar, reducir la inflamación y las rojeces.
  • Aceite de árbol de té para combatir el exceso de aceite y las bacterias acumuladas.
  • Aloe vera para calmar la inflamación y el enrojecimiento.
  • Romero para activar la microcirculación.

¿Cuáles son los beneficios de usar un tónico?

Los tónicos faciales preparan la piel para los humectantes y el suero mientras eliminan el exceso de grasa y la suciedad persistente o los restos de maquillaje después del lavado. No obstante, no son un reemplazo o sustituto para los productos de limpieza faciales. 

Además, actualmente los tónicos se utilizan para tratar una gran variedad de afecciones de la piel, desde el acné hasta la sequedad o el envejecimiento.

Al igual que los primeros tónicos, hoy en día algunos siguen estando formulados para pieles grasas. Un tónico que combina el ácido salicílico y glicólico puede ayudar a mantener la piel grasa mate durante más tiempo.

Asimismo, actualmente hay algunas formulaciones más nuevas que son incluso híbridos de tónico y el sérum con texturas de gel o loción más sustanciales.

¿Cuál es la diferencia entre un tónico o un hidrolato?

Un tónico facial se elabora con agua destilada combinada con aceites esenciales, otras hierbas e ingredientes específicos añadidos para tratar una afección en concreto.

Un hidrolato o agua floral es en realidad el subproducto que se genera durante la destilación de los aceites esenciales. Cuando se destilan flores frescas, hojas, frutas, etc., liberan aceites que se consideran aceites esenciales. 

El proceso se elabora con agua y al finalizar, debido a la diferencia del peso molecular, el aceite se posa sobre la superficie y la parte soluble de la planta permanece en el agua, lo que se conoce como hidrolato. 

El aceite esencial y el hidrolato o agua floral cuentan con los mismos beneficios, pero en proporciones diferentes, por lo que el agua floral es apto para aplicarlo directamente sobre la piel, mientras que los aceites esenciales no. 

Esto los hace perfectos para aquellos con piel sensible o que se irrita fácilmente. Además, los hidrolatos cuentan con una gran variedad de usos como ayudar a que los productos se absorban mejor en la piel, fijar o quitar el maquillaje, mejorar las mascarillas faciales en polvo, mantener la cara hidratada durante el día o hidratar el cuero cabelludo o el cabello.

Mar García Arribas

 

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