Historias del Zen

Historias antiguas del Zen

Un día Tanzan y Ekido caminaban juntos, llovia persistentemente y el sendero por el que andaban estaba lleno de barro. Al doblar un recodo se encontraron de frente con una hermosa joven vestida con un precioso quimono de seda, la muchacha no se atrevía a cruzar el camino por miedo a mancharse.

Ven aquí muchacha, le djjo Tanzan; y, tomándola en sus brazos , la pasó limpiamente al otro lado a través del barro.

Ekido no dijo una palabra. Al caer la noche, los dos amigos encontraron alojamiento en un monasterio. Entonces Ekido no pudo aguantar mas y le recriminó a Tanzan: «Se supone que nosotros, los monjes debemos mantenernos alejados de las mujeres, sobre todo si son jóvenes y bonitas. No hacerlo así es peligroso. ¿Como pudiste llevar a aquella muchacha entre tus brazos?»

A lo que Tanzan replicó, «Ekido, yo dejé a la chica en el camino, tú aún sigues llevandola?

Imagen: wikipedia.

Artículo anteriorNourishmat, una plantilla para huertos urbanos.
Artículo siguienteTomate: rico en antioxidantes que nos protegen de los radicales libres

Biografía de Mar García Arribas

Los usuarios/colaboradores de Revista cultivarsalud.com se comprometen a difundir información que sea verdadera y correcta de acuerdo a los conocimientos actuales

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here