¿Enfermedad aguda o crónica? Diferencias-Guía 2024

respirando la enfermedad

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Nada como la salud, estar sanos, es sinónimo de buena vida, de tranquilidad y de felicidad, sin embargo, con ella viene otro término: la enfermedad.

Es inevitable que ambas (salud y enfermedad) sean parte de la vida y que evolucionen o duren de manera diferente en cada persona, por lo que conviene analizar y comprender ambos estados o procesos.

Ten encuenta que cuando se habla de enfermedad, hay varios tipos:  leves, agudas o crónicas, estas últimas dos se tienden a confundir entre sí. Sin embargo, no son lo mismo, pueden diferenciarse, su diagnóstico y tratamiento es diferente y aquí te contamos cómo.

¿Qué es una enfermedad aguda?

Primero debes saber que una enfermedad es la alteración leve o grave de un organismo o alguna de sus partes.

Ahora bien, una enfermedad aguda es la que tiene un inicio repentino (puedes acostarte bien y levantarte con ella directamente, sentirte muy mal y como si estuvieras enfermo de hace tiempo) por ejemplo. Lo positivo es que esta debe ser relativamente corta, es decir, así como llega se va. Eso sí, los síntomas suelen ser intensos y avanzar rápidamente, pero de un momento a otro pueden desaparecer y por tanto recobrar totalmente la salud.

Características de una enfermedad aguda

Como se mencionó, una enfermedad aguda es la que llega de repente y así mismo se va, no dura mucho. Sin embargo, puede causar mucha indisposición y malestar, dolor de cabeza, en el cuerpo, cansancio e incluso sueño, de todas maneras, nada que no se pueda controlar fácilmente desde casa, con reposo y alguna medicación, dependiendo de los síntomas. 

En resumen, las enfermedades agudas se caracterizan por tener un curso predecible y tienden a mejorar con los días. Un aspecto importante, es que estas se producen por lo general por bacterias, aunque también pueden ser traumas o lesiones.

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Ejemplos de enfermedades agudas:

Los ejemplos más claros de enfermedades agudas son gripes, fiebres, virus, enfermedades respiratorias, fracturas, esguinces, apendicitis, neumonía, otitis, gastroenteritis, bronquitis, conjuntivitis, gastroenteritis, lesiones deportivas o por trabajo, entre otras.

¿Qué es una enfermedad crónica?

Por otro lado, una enfermedad crónica generalmente dura más de tres meses, es fuerte y compleja de tratar, es decir, requiere un tratamiento, al menos para mantener un estado de salud aceptable, pues muchas veces no se sabe tan si quiera si tiene cura o si es posible mejorarla. De todas maneras, se trata a fin de conservar la calidad de vida del paciente.

Una cosa que debes tener en cuenta es que una enfermedad puede agudizarse, es decir, puede que tenga picos de intensidad y si no es tratada de manera adecuada, se convierta en crónica y por ende su manejo sea más complejo. De ahí la importancia de tratar adecuadamente una enfermedad, para evitar que se convierta en algo más grave y por ende difícil de manejar.

Características de una enfermedad crónica

Contrario a las enfermedades agudas, las enfermedades crónicas se caracterizan porque tienen una duración más prolongada, pueden tener un inicio lento y los síntomas pueden ser variables a lo largo que se de el proceso de esta. Incluso puede tardar en ser detectada porque podría no presentar síntomas constantes.

Otra característica importante de estas enfermedades es que normalmente son causadas por factores genéticos, ambientales y que también puede influir el estilo de vida. Situaciones como falta de descanso, estrés, mala alimentación o abuso de sustancias, inciden o se relacionan muchas veces con enfermedades crónicas, que parecen no tener cura o solución definitiva.

Otro aspecto a resaltar es que para manejarlas se debe tener en cuenta un enfoque integral, que incluya mejora y cambio en los hábitos de vida diarios, medicamentos, terapias (en muchos casos en la parte física y emocional).

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Ejemplos de una enfermedad crónica:

Algunas de las enfermedades crónicas más comunes son: diabetes, artritis, artrosis, enfermedades cardiacas, EPOC (Enfermedad pulmonar obstructiva crónica), el Alzheimer, la depresión, el asma, el cáncer, enfermedades renales, entre otras.

Diferencias en el diagnóstico y tratamiento

Con las descripciones dadas anteriormente es fácil inferir las diferencias entre ambos tipos de enfermedades.

Ten cuenta que si hablamos del diagnóstico, es claro que la enfermedad aguda se basa en síntomas inmediatos, actuales y también en pruebas médicas puntuales, como analíticas, radiografías, entre otras. Mientras que, cuando se habla de enfermedades crónicas, el diagnóstico es más complejo, puede requerir varias pruebas, a largo plazo y un seguimiento más meticuloso.

También puedes ver las diferencias si te fijas en el tratamiento de enfermedades graves, allí el énfasis se hace en el mantenimiento de la enfermedad, es decir, en darle soporte para que el paciente tenga una vida más o menos normal.

Diferente a la enfermedad aguda, donde el tratamiento se enfoca en aliviar síntomas y eliminarlos. En la enfermedad aguda, el paciente la padece y cuando esto pasa queda como si nada. No se compromete su salud de manera profunda y más bien es visto como algo pasajero y controlable.

Impacto en la vida diaria y la calidad de vida de ambas

Las enfermedades tanto agudas como crónicas tienen un impacto en la calidad de vida y el día a día de las personas (es decir, en la vida diaria), pues estas pueden generar limitaciones a la hora de ejecutar actividades, lo que genera molestia y frustración, lo que se refleja en un bajón en el índice de calidad de vida del paciente.

Las enfermedades agudas, por ejemplo, pueden hacer que la persona se ausente en su jornada laboral o académica, impidiendo el desarrollo de actividades básicas como el cuidado personal, aprendizaje, tareas domésticas o actividades sociales. Este tipo de enfermedades muestra una recuperación pronta, por lo que pasados unos días se podría hacer vida normal, siendo no tan traumático padecerlas.

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En cambio, las enfermedades crónicas se relacionan con el deterioro de la salud, pero a largo plazo, es decir, no tienen cura, sino manejo permanente, a fin de evitar que el paciente se deteriore pronto.

Recuerda que este tipo de patologías tienen síntomas persistentes y limitan la capacidad física de las personas, lo que les impide desarrollar su vida con normalidad, pues actividades sociales, caminar, hacer deporte o trabajar, se ven afectadas debido a incapacidad de ejecución, incomodidad, molestias o síntomas de fatiga o poca coordinación.

Debes tener en cuenta que ambos tipos de enfermedad impactan en la vida de quien las sufre, ya sea en mayor o menor proporción. Lo más importante en cualquiera de los casos es contar con atención médica adecuada, consultar siempre con un especialista y no automedicarse, pues esto puede empeorar la situación para el paciente y traer consecuencias a largo plazo, con resultados completamente adversos a lo que se espera.

Conclusión

Tanto la enfermedad aguda como crónica merecen toda la atención, pues un mal procedimiento puede complicar cualquier patología. Consulta a un médico o especialista cuál es el tratamiento adecuado (en caso de ser la (el) paciente). 

Por otro lado, recuerda que el campo de la medicina cada vez es más apetecido y, por tanto, día a día buscan profesionales más competentes que puedan darle frente a todo tipo de enfermedad, siendo profesionales integrales, que comprenden lo que le pasa al paciente y así mismo le prestan una atención individualizada, oportuna y eficiente.