Tipos de Dietas Hospitalarias: Todo lo que necesitas saber

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Para cualquier paciente en recuperación la alimentación es fundamental y en nuestro Blog de Enfermería lo sabemos. Comer, pero no comer cualquier cosa, sino comer bien, ingerir alimentos adecuados según las condiciones nutricionales que requiera, pero que además en lo posible le guste al hospitalizado, es decir, que no sea un sacrificio comerla. En fin, para asegurarse que todo ese proceso de ingesta aporte lo que el paciente necesita se hicieron las dietas hospitalarias como apoyo fundamental al tratamiento médico.

¿Qué son las dietas hospitalarias? 

Como lo mencionamos, las dietas hospitalarias son fundamentales para el tratamiento del paciente, el objetivo es que refuerce su sistema inmune y además que coma alimentos que no le caigan mal (pesados, que no sean salados o muy dulces, grasosos o duros), dependiendo de su sintomatología y tratamiento.Cada dieta se ajusta a las necesidades del paciente, por eso hay diferentes tipos. Aquí te contamos cuáles son:

Tipos de dietas hospitalarias 

Estos son los tipos de dietas hospitalarias más comunes:

Dietas de progresión

  • Dieta líquida clara: Esta es la primera etapa de la progresión de la dieta líquida y se compone de líquidos claros y transparentes, como agua, caldos claros, jugos de frutas sin pulpa, gelatinas y té sin leche ni azúcar. Se utiliza después de cirugías y procedimientos endoscópicos.
  • Dieta líquida completa: En esta segunda etapa de la progresión, se agregan alimentos líquidos que contienen nutrientes, como sopas cremosas, batidos de proteínas y jugos con pulpa.
  • Dieta Semilíquida o triturada: Se compone de alimentos que han sido triturados o licuados para facilitar la digestión, como sopas cremosas, purés de frutas y verduras, y batidos de proteínas. Se utiliza en pacientes con dificultades para masticar o tragar.
  • Dieta blanda: Como se mencionó anteriormente, esta dieta se compone de alimentos blandos, fáciles de masticar y digerir, como purés, compotas, arroz blanco, pollo sin piel, pescado y vegetales cocidos. Es la siguiente etapa después de la dieta triturada.
  • Dieta normal: Es la dieta estándar, que incluye una variedad de alimentos saludables y nutritivos. Se introduce después de que el paciente haya tolerado bien las etapas anteriores de la progresión de la dieta.

Dietas con Restricción Calórica

  • Dieta hipocalórica: Esta dieta se compone de una restricción moderada de calorías, lo que significa que se reduce el número de calorías consumidas en un día. Se enfoca en alimentos bajos en grasas y azúcares, y se utiliza para pacientes con sobrepeso u obesidad.
  • Dieta muy baja en calorías: Esta dieta es una forma extrema de restricción calórica y se compone de menos de 800 calorías al día. Se utiliza en pacientes con obesidad mórbida, pero solo bajo supervisión médica estricta.
  • Dieta baja en carbohidratos: Esta dieta se compone de una restricción de carbohidratos y una mayor ingesta de proteínas y grasas saludables. Se utiliza en pacientes con diabetes o enfermedades cardiovasculares.
  • Dieta cetogénica: Es una dieta muy baja en carbohidratos y alta en grasas, que induce un estado de cetosis en el cuerpo. Se utiliza en pacientes con epilepsia resistente al tratamiento y, en algunos casos, en pacientes con obesidad.
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Dietas con Restricción Glucémica

  • Dieta baja en carbohidratos: Esta dieta se compone de una restricción en la ingesta de carbohidratos, lo que ayuda a reducir los niveles de glucosa en sangre. Se enfoca en alimentos ricos en proteínas y grasas saludables.
  • Dieta alta en fibra: Esta dieta se compone de alimentos ricos en fibra, como frutas, verduras, legumbres y granos enteros. La fibra ayuda a reducir la velocidad a la que los carbohidratos se descomponen en azúcares y, por lo tanto, ayuda a controlar los niveles de glucosa en sangre.
  • Dieta de índice glucémico bajo: Esta dieta se compone de alimentos con un índice glucémico bajo, lo que significa que no elevan los niveles de glucosa en sangre rápidamente. Incluye alimentos como frutas y verduras, granos enteros y proteínas magras.
  • Dieta de conteo de carbohidratos: Esta dieta se compone de controlar la cantidad de carbohidratos que se consumen en cada comida y ajustar la insulina en consecuencia. Se utiliza principalmente en pacientes con diabetes.

Dietas con modificación de la ingesta de proteínas

  • Dieta alta en proteínas: Esta dieta se compone de una mayor ingesta de proteínas, lo que puede ayudar a promover la curación y la reparación del tejido muscular. Se utiliza en pacientes con desnutrición, pérdida de masa muscular o después de una cirugía.
  • Dieta baja en proteínas: Esta dieta se compone de una restricción en la ingesta de proteínas, y se utiliza en pacientes con enfermedad renal crónica, ya que ayuda a reducir la carga de trabajo del riñón.
  • Dieta vegetariana o vegana: Estas dietas se compone de una ingesta de proteínas vegetales en lugar de proteínas animales. Son adecuadas para pacientes que siguen una dieta vegetariana o vegana por motivos éticos, religiosos o de salud.
  • Dieta específica de aminoácidos: Esta dieta se compone de una ingesta de aminoácidos específicos para ayudar en la recuperación de ciertas afecciones médicas, como la enfermedad de Crohn o la colitis ulcerosa.
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Dietas con Modificación de Lípidos

  • Dieta baja en grasas: Esta dieta se compone de una restricción en la ingesta de grasas, y se utiliza en pacientes con enfermedades cardiovasculares, como la enfermedad coronaria o la hipertensión.
  • Dieta alta en grasas saludables: Esta dieta se compone de una ingesta de grasas saludables, como grasas monoinsaturadas y poliinsaturadas, que se encuentran en alimentos como pescado, aguacate y frutos secos. Se utiliza en pacientes que necesitan un mayor aporte calórico o en aquellos que tienen deficiencias en la absorción de grasas.
  • Dieta baja en colesterol: Esta dieta se compone de una restricción en la ingesta de colesterol, y se utiliza en pacientes con niveles elevados de colesterol en sangre.
  • Dieta cetogénica: Esta dieta se compone de una ingesta muy baja en carbohidratos y alta en grasas, y se utiliza en pacientes con epilepsia refractaria.

Dietas con modificación de fibra

  • Dieta alta en fibra: Esta dieta se compone de una ingesta elevada en fibra, y se utiliza en pacientes con estreñimiento o enfermedades digestivas como la diverticulosis.
  • Dieta baja en fibra: Esta dieta se compone de una restricción en la ingesta de fibra, y se utiliza en pacientes con enfermedades inflamatorias del intestino o después de una cirugía intestinal para reducir la carga en el tracto gastrointestinal.
  • Dieta específica de fibra soluble: Esta dieta se compone de una ingesta específica de fibra soluble, que se encuentra en alimentos como la avena, manzanas y legumbres. Se utiliza en pacientes con niveles elevados de colesterol en sangre o con diabetes, ya que la fibra soluble ayuda a reducir los niveles de colesterol y a controlar los niveles de azúcar en sangre.

Indicaciones y contraindicaciones 

Es claro que las indicaciones de las dietas hospitalarias tienen que ver con cada paciente y sus necesidades, sin duda alguna la contraindicación más relevante de este tipo de atención es que con la prisa del sector hospitalario, podría pasar que no se tenga mayor contacto con el paciente y se generalicen un poco los menús, es decir, no se personalicen como se quisiera, lo cual no es la idea en ningún caso.

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Ejemplos de menús

Según el tipo de dietas hay algunos ejemplos de menús que pueden darte una idea de qué comer:

  • Dietas de progresión (depende del tipo de dieta de progresión que sea) podría ser un menú como este: Caldo de pollo sin sal o con poca sal, zumo de frutas sin azúcar, gelatinas.
  • Dietas con Restricción Calórica podría ser carne, pollo, pescado (cocidos o a la plancha) y vegetales crudos o cocidos.
  • Dietas con Restricción Glucémica, puede ser una ensalada de frutas, carne, pescado o pollo y judías verdes o lentejas.
  • Dietas con modificación de la ingesta de proteínas, carnes, pollo o pescado, huevo cocido y vegetales.
  • Dietas con Modificación de Lípidos, un menú con carne, aguacate y ensalada con semillas de girasol, es un buen ejemplo de una dieta con modificación de lípidos, hay que recordar que funciona según el caso.
  • Dietas con modificación de fibra, un desayuno con una tortita de avena, manzana entera o zumo de manzana es un buen ejemplo de esta dieta.

Recomendaciones generales 

Ya que una dieta hospitalaria está diseñada especialmente para el paciente, es necesario seguirla rigurosamente, comer en pequeñas cantidades, pero comer todo lo que te sirven (en caso de ser el paciente), masticar despacio, tomando el tiempo sin dejar nada en el plato, ya que este tiene todos los nutrientes en cantidades necesarias para apoyar a la recuperación.

Hay que mantenerse siempre hidratado, tomar agua, suero o la bebida que recomienden en el hospital en las cantidades correspondientes.

Conclusión

En resumen, una dieta hospitalaria es el complemento ideal para la pronta recuperación de una persona enferma. Su construcción obedece a un análisis detallado de lo que tiene el paciente, sus necesidades y las metas a las que se quiere llegar con este. Atenderla y seguirla al pie de la letra es un acto de responsabilidad si se quiere alcanzar óptimos resultados después de una intervención medica o en medio de un problema de salud.