Trastorno Oposicional Desafiante en Niños (TOD): Qué es, Causas y Señales

niña sentada en la cocina con mirada seria

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¿Has escuchado alguna vez sobre el Trastorno Oposicional Desafiante? Se conoce también por TOD ¿te suena? ¡es más común de lo que parece!

Seguro que si te decimos que es un factor recurrente que se nota en diferentes situaciones y tiene que ver directamente con el conflicto que se puede presentar entre un niño y una figura de autoridad, se te hace más conocido… pero ¿Qué lo genera? ¿por qué un niño puede mostrar tanta irritabilidad e incluso hostilidad hacía un adulto cuando este representa autoridad? ¿es una enfermedad? ¿Tiene tratamiento? Estas son algunas de las preguntas más frecuentes, ¡enseguida te lo explicamos!

¿Qué es el trastorno oposicionista desafiante (TOD)?

Lo primero a considerar es que este trastorno tiene que ver con el comportamiento, es decir, es un trastorno conductual. 

Quien lo presenta tiende a ser temperamental y a cuestionar a todas las figuras de autoridad cercanas (no las acepta), no suelen llevarse bien con su familia o incluso amigos.

Otro aspecto a resaltar es que los niños con TOD suelen ser difíciles, es decir, rencorosos y muy vengativos, no tienen en cuenta los sentimientos de nadie, suelen burlarse de otros y tomar las riendas en diferentes situaciones mediante la fuerza ya sea física o la manipulación psicológica ante los otros, creen que son los únicos que tienen la razón.

Causas del trastorno de oposicional desafiante

Hay algunas situaciones que pueden desencadenar este trastorno y por eso, merece la pena tenerlas en cuenta, estas son las más comunes:

  • Abandono emocional: Esto se da cuando al niño desde edades muy tempranas le invalidan sus emociones, no son escuchados o viven con padres o adultos que todo el tiempo gritan o son agresivos. Si viven en un ambiente hostil seguramente eso es lo que mostrarán.
  • Falta de reglas: Otra de las causas es la falta de límites o reglas dentro de núcleo en el que el niño se desenvuelve. 

Si no empiezas a poner límites a los niños y piensan que pueden hacer lo que quieren sin control alguno, puede generar esa actitud ante la autoridad.

  • Presencia de otros trastornos: Cuando existen otros trastornos en el niño, como el déficit de atención o hiperactividad.
  • Entorno: Cuando los padres no son los primeros en dar buen ejemplo y mantienen relaciones complicadas en casa, en el que el diálogo y los buenos tratos brillan por su ausencia y en cambio si lo hacen la manipulación o los gritos.
  • Genética: Cuando esa irritabilidad es inherente a la personalidad, es decir, si el niño desde sus primeras etapas es mal humorado, nervioso o dominante.
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Es importante destacar que el TOD puede ser leve y mostrarse en un solo lugar, es decir, en casa o en el colegio; puede ser moderado, cuando al menos en dos, grave cuando se presentan en tres o más entornos.

Señales del trastorno desafiante por oposición 

Cuando un niño sufre este trastorno se puede identificar con facilidad. Hay que estar atentos a los síntomas o señales y consultarlo al médico:

  • Los niños que lo padecen perciben a los demás como una amenaza y así lo manifiestan, comúnmente mediante gritos y llanto.
  • No son empáticos con otros, ni respetuosos hacía sentimientos diferentes a los de ellos. Suelen ser niños egoístas.
  • Son crueles y disfrutan de bromas pesadas o de aprovecharse del más débil. No son respetuosos con los animales y disfrutan haciéndoles daño.
  • Tienen a mentir, se les dificulta hablar con la verdad.
  • Tienen escasa tolerancia y en cambio, una gran cantidad de frustración, lo que hace que se ‘ahogen en un vaso de agua’, es decir, es impide ser resolutivos.
  • Otra señal de alarma es el uso de drogas, la dificultad para concentrarse o rendir académicamente.
  • Pierden la paciencia fácilmente
  • No cooperan cuando se les solicita ayuda.

Factores de riesgos en el trastorno negativista desafiante

Ten en cuenta también estos factores de riesgo que pueden hacer que el niño o la niña sea más propensos a este trastorno:

  • Falta de cuidado por parte de los padres o de los cuidadores: cuando son niños que han crecido muy solos o les ha tocado vivir experiencias fuertes en las que han tenido que hacerse cargo de sí mismos, aún sin tener edad para esto, es decir, han madurado antes de tiempo.
  • Retrasos en el desarrollo y retrasos en el aprendizaje.
  • Exposición constante a la violencia.
  • Ser víctima de abuso.
  • Antecedentes familiares: Niños con padres o familiares con problemas mentales, dificultades para socializar o depresión, son más propensos.
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¿Cómo se diagnostica el trastorno negativista desafiante?

Este trastorno tiene un diagnóstico clínico, la sicoterapia también es útil para determinarlo. Por lo general no es algo que tarde mucho en confirmarse.

Tratamiento para el trastorno oposición desafiante (TOD)

Existen tratamientos para manejar este trastorno, una de las alternativas es con medicamentos o la más común que es a través de la modificación de conducta, en la que se trabaja por medio de recompensas hacía el niño, cuando tiene comportamientos positivos para él y su núcleo social.

De todos modos, ten en cuenta que los niños a medida que van creciendo pueden ir dejando atrás esas conductas, mejorando en su percepción de la autoridad y entendiendo esta figura como una guía o simplemente como una persona merecedora de respeto. Las conductas irritables y de burla hacía los demás deberían desaparecer.

Así que el consejo que te damos es que en el momento en que notes síntomas en el niño que indiquen que tiene este trastorno, solicites una cita con un sicólogo o siquiatra infantil.

Recuerda que primero se la pides al pediatra y de allí él te remite a la especialidad que necesitas, eso seguramente te dará luz ante la situación.

¿Se puede prevenir el trastorno desafiante por oposición?

Desafortunadamente no hay una acción definitiva para prevenir este trastorno, no obstante, una crianza llena de amor y buena comunicación sí que mejora esta situación. El diálogo debe ser el pilar, incluso cuando se trata por los más pequeños.

De todos modos, si ves que la situación ha empeorado, pide la cita con un especialista, como ya te lo recomendamos.

Tips y consejos para gestionar el Trastorno oposicional desafiante en niños

El trastorno posicional desafiante en niños puede ser desafiante de manejar, pero con paciencia, comprensión y algunas estrategias efectivas, es posible abordarlo de manera positiva. Aquí tienes algunos consejos para gestionarlo:

Educación y comprensión

Es importante educarse sobre el trastorno posicional desafiante para comprender sus causas y cómo afecta a los niños. Cuanto más sepas sobre el trastorno, mejor podrás manejarlo.

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Establecer rutinas

Los niños con trastorno posicional desafiante se benefician de tener rutinas predecibles y estructuradas. Establece horarios para las comidas, el tiempo de juego, la hora de dormir y otras actividades diarias para proporcionar estabilidad.

Fomentar la comunicación

Ayuda a los niños a expresar sus sentimientos y emociones de manera adecuada. Anímalos a hablar sobre lo que están sintiendo en lugar de actuar de manera desafiante.

Reforzar el comportamiento positivo

Reconoce y elogia el buen comportamiento. Los elogios y las recompensas pueden ser poderosos motivadores para fomentar un comportamiento positivo.

Establecer límites claros y consistentes

Es importante establecer reglas claras y coherentes en el hogar. Los niños con trastorno posicional desafiante necesitan límites claros para entender lo que se espera de ellos.

Evitar el enfrentamiento

Trata de evitar entrar en confrontaciones con el niño. En su lugar, mantén la calma y utiliza un tono de voz tranquilo pero firme para comunicarte con él.

Ofrecer opciones

Proporciona al niño opciones limitadas para que se sienta más en control de la situación. Por ejemplo, en lugar de decir «ve a dormir», podrías decir «¿quieres cepillarte los dientes primero o ponerte el pijama?».

Practicar la paciencia

Manejar el trastorno posicional desafiante puede ser frustrante, pero es importante mantener la calma y ser paciente. Recuerda que el niño está luchando con sus emociones y comportamientos.

Buscar apoyo profesional

Considera buscar la ayuda de un terapeuta infantil o un especialista en comportamiento para obtener orientación adicional y estrategias de manejo.

Cuidar de ti mismo

No te olvides de cuidar tu propio bienestar emocional. Manejar el trastorno posicional desafiante puede ser agotador, así que tómate el tiempo necesario para descansar y recargar energías cuando sea necesario.

Conclusión

El Trastorno Oposicional Desafiante en niños no es algo aislado, sino todo lo contrario, es algo común que puede pasarle a cualquier familia, pero también superarse con las pautas adecuadas.

Mejorar la relación con tus hijos, sacar tiempo para escucharlos, para compartir con ellos, para el juego, son detalles que enriquecen y fortalecen la sana convivencia.