Muelas del juicio tumbadas

Uno de los dolores más temidos es el de las muelas del juicio tumbadas. Están ubicadas en la parte posterior de la boca y molestan porque no tienen suficiente espacio para salir y desarrollarse. Normalmente, son las últimas muelas que crecen cuando somos adultos, la mayoría de la gente suele tener las cuatro.

Cuando quitar muela del juicio tumbada

Las visitas al dentista cada seis meses son muy importantes para detectar las muelas del juicio tumbadas.  No podemos prevenir la retención de un diente, aprovechando la limpieza de boca y un control, el dentista supervisa el crecimiento y la aparición de las muelas de juicio. Las radiografías dentales regulares pueden revelar una muela de juicio retenida antes de que se manifieste algún síntoma.

Principalmente es recomendable quitar la muela del juicio tumbada cuando duele o hace daño a otros dientes. Por ejemplo, cuando hace presión contra el segundo molar, puede dañar el segundo molar o aumentar el riesgo de infección. En ocasiones la presión y el apiñamiento de los dientes puede corregirse con tratamiento con ortodoncia. Un aparato para enderezar los dientes.

Hay que tener mucho cuidado de que no aparezcan caries. Las muelas de juicio tienen mayor riesgo de padecer caries. Están situadas al final de la boca, son más difíciles de limpiar. Los alimentos y las bacterias quedan atrapados con facilidad entre la encía y la muela. En estos casos hay que quitar la muela cuando la carie está muy avanzada o si el dentista decide que quitarla por prevención.

Los dentistas tienen que quitar las muelas del juicio cuando forman un quiste dentro de la mandíbula. De este modo evitan que pueda dañar los nervios, dientes o la mandíbula. Para extirparlo necesitan quitar parte del tejido y en ocasiones del hueso. La mayoría de los casos suelen ser benignos, pero también hay casos cancerígenos.

Finalmente la enfermedad de las encías es otra causa de extirpación. La dificultad de limpieza de las muelas de juicio tumbadas incrementa el riesgo de contraer una afección dolorosa. También puede provocar una inflamación en las encías denominada «pericoronaritis».

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Síntomas de las muelas del juicio tumbadas

Las muelas del juicio no causan síntomas siempre. Cuando se infectan, dañan otros dientes o causan otros problemas dentales, aparecen los signos de alerta de los que informamos a continuación. Las encías están más sensibles, sangran, se enrojecen, se hinchan, provocan dolor de mandíbula, incluso un hinchazón. Molestias al masticar o al comer, fiebre son signos que nos pondrán en alerta. En algunos casos aparece dificultad para abrir la boca, mal aliento, notamos un desagradable sabor en la boca.

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Que es una muela del juicio tumbada

La muela del juicio tumbada crece en un ángulo contra la muela más próxima o la parte posterior de la boca. Lo habitual es que salgan entre los 15 y 18 años. Algunas personas tienen muelas de juicio que salen sin ningún problema y se alinean con los otros dientes, detrás de los segundos molares. Pero, en muchos casos no tienen suficiente espacio para que los terceros molares crezcan con normalidad. De esta manera, los terceros molares quedan retenidos o tumbados.

Suele provocar dolor y lesiona los otros dientes de la boca. Además, al ser más difíciles de limpiar son más vulnerables a tener caries dentales o la enfermedad de las encías. Por lo general suelen extraerse cuando provocan dolor, pero hay dentistas que recomiendan extraerlas para prevenir futuros problemas aunque no se tengan síntomas.

Otra opción es que la muela de juicio tumbada aparezca parcialmente. Parte de la corona es visible, aunque también hay casos donde no atraviesa nunca la encía. Cada boca es un mundo, hay muchas opciones posibles.

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