Si ya he pasado el COVID-19 ¿debería vacunarme?

¿Por qué no es suficiente con la inmunidad natural post-infección y si con las vacunas?

La cuestión comienza a plantearse entre la ciudadanía y se ha convertido en una de las preguntas que en mayor medida se está formulando. Si ya he pasado la enfermedad, ¿necesito vacunarme?

Si bien, a efectos prácticos, la respuesta a esta cuestión a nivel de toda la población podría esperar, habida cuenta que los planes de vacunación han comenzado con nuestros profesionales sanitarios y nuestros mayores, se hace necesario abordar este tema de forma prioritaria.

A través de una rápida ojeada de los periódicos nos permitirá apreciar que la gran mayoría de los expertos son coincidentes en que sí son partidarios de que las personas que ya hayan pasado la infección se vacunen. Por mi parte, como tengo mis dudas, creo que lo más adecuado es valorar lo que dicen las publicaciones científicas y, a partir de ahí, que podamos sacar nuestras propias conclusiones.

Uno de los argumentos esgrimidos a favor de la vacunación es que las personas infectadas “agotan” la inmunidad. Ante esto me pregunto, ¿y las personas vacunadas, acaso no agotan también su inmunidad?

La respuesta, por tanto, debería estar, en parte, derivada de los datos que aportan los estudios científicos publicados.

Varias puntualizaciones

Antes que nada, me gustaría puntualizar algunos aspectos:

  1. Comprender la memoria inmunitaria al SARS-CoV-2 es fundamental a efectos, tanto preventivos como terapéuticos. Todo parece indicar que cada uno de los componentes que compone nuestro sistema inmunitario tiene un comportamiento distinto, tal y como veremos después.
  2. Se ha de tener en cuenta un aspecto muy importante. Mientras que, en la infección natural, la entrada del coronavirus se produce a través de nuestras mucosas respiratorias, las vacunas aprobadas se administran por vía parenteral (mediante inyección). Por lo tanto, las vacunas solo producen una respuesta sistémica, y no producirían una respuesta inmunológica en las mucosas vía de entrada del virus (nariz, boca y ojos), no quedando estas debidamente protegidas.
  3. Para una adecuada protección hemos de tener las mucosas en perfecto estado. Esto se se traduce en unas IgA robustas, aunque lamentablemente poco de ello se habla.
  4. La medicina integrativa siempre tiene en cuenta estos aspectos a la hora de prevenir la infección.

Según los datos científicos disponibles, ¿Cuánto dura la inmunidad de las vacunas?

¿Cuánto dura la inmunidad de las vacunas? En base al ensayo clínico aportado por Pfizer con respecto a su vacuna, Cominarty, la duración se ha establecido en dos meses (1). Por lo tanto, eso es lo que conocemos de momento. Habrá que ver los datos que nos puedan aportar sobre el subgrupo de vacunados a los que previsiblemente les hacen el seguimiento y habría que preguntar porque se ha elegido un subgrupo y no se ha seguido a todos los participantes vacunados. Por cierto, ¿se ha hecho el seguimiento con el grupo placebo?

La realidad es que salvo que aparezca alguna publicación, esto es lo único que sabemos sobre la durabilidad en las personas vacunadas.

Según los datos científicos disponibles, ¿Cuánto dura la inmunidad tras la infección?

Por otra parte, la evidencia científica que tenemos con respecto a las personas que ya han pasado la enfermedad, relativa a esta misma durabilidad, es mucho más abundante.

Si bien se ha informado de casos individuales reinfectados por SARS-CoV-2 (2,3), otros estudios, el primero (4) con 2.800 personas, no encontró reinfecciones sintomáticas durante una ventana aproximada de aproximadamente 118 días y otro (5), realizado con 1.246 personas, no observó reinfecciones sintomáticas durante 6 meses.

Un estudio realizado por el Instituto Karolinska de Suecia y publicado en Cell (6), concluye que las personas que han pasado Covid-19, asintomáticos o de forma leve, aún no produciendo anticuerpos, desarrollan una potente y elevada inmunidad de células T, que además es duradera.

Una recentísima publicación en la prestigiosa revista Science (7), acaba de analizar el comportamiento de la memoria inmune circulante para el SARS-CoV-2 en 254 muestras de 188 casos de COVID-19, incluidas 43 muestras ≥ 6 meses después de la infección. 

Las conclusiones del trabajo fueron las siguientes:

  •  La IgG a la proteína Spike fue relativamente estable durante más de 6 meses.
  •  Las células B de memoria específicas de picos eran más abundantes a los 6 meses que al mes después de la aparición de los síntomas. 
  • Los linfocitos T CD4 + específicos del SARS-CoV-2 y los linfocitos T CD8 + disminuyeron con una vida media de 3-5 meses. 

Conclusiones

Resumiendo, y en cristiano para que todos nos entendamos:

  1. Tenemos inmunidad mediada por anticuerpos, relativamente estable durante más de seis meses.
  2. Tenemos inmunidad celular mediada por células T, al menos, durante un periodo medio de tres a cinco meses. Esto suele ser normal en las infecciones víricas ya que dan cuenta que no hay infección activa frente a quién atacar, pero quedan las células de memoria (linfocitos B) patrullando y vigilando.
  3. Todo esto debe ser tomado en un contexto de una gran heterogeneidad de la infección. Es decir, no será lo mismo la memoria de recuerdo, en intensidad y durabilidad, de una persona que haya pasado la enfermedad con una gran sintomatología que aquellos que la hayan pasado de forma asintomática.
  4. Las personas vacunadas mostraran su recuerdo inmunológico una vez pase el tiempo tras ser vacunados y tras las publicaciones científicas correspondientes. Y de momento, llevamos el tiempo que llevamos.
  5. No recuerdo haber visto ningún estudio publicado sobre la eficacia y seguridad, ni mucho menos durabilidad de la vacuna en personas previamente infectadas por SARS-CoV-2.

Referencias bibliográficas:

  1. Polack FP et al. Safety and Efficacy of the BNT162b2 mRNA Covid-19 Vaccine. N Engl J Med 2020; 383:2603-2615.
  2. Tillet RL, et al. Genomic evidence for reinfection with SARS-CoV-2: A case study. Lancet Infect. Dis. 21, 52–58 (2021).
  3. Wa K. COVID-19 re-infection by a phylogenetically distinct SARS-coronavirus-2 strain confirmed by whole genome sequencing. Clin. Infect. Dis. ciaa1275 (2020).
  4. Wyllie D, et al. SARS-CoV-2 responsive T cell numbers are associated with protection from COVID-19: A prospective cohort study in keyworkers.medRxiv 2020.11.02.20222778 [Preprint]. 4 November 2020.
  5. Lumley SF et al. Antibodies to SARS-CoV-2 are associated with protection against reinfection. medRxiv 2020.11.18.20234369 [Preprint]. 19 November 2020. 
  6. Sekine T, et al. Robust T Cell Immunity in Convalescent Individuals with Asymptomatic or Mild COVID-19. Cell. 2020 Oct 1;183(1):158-168.e14.
  7. Dan J, et al. Immunological memory to SARS-CoV-2 assessed for up to 8 months after infection. Science  06 Jan 2021:
    eabf4063.

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