¿Cultivas tu salud?

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Corren tiempos de toma de consciencia, se respiran momentos de una mayor “cultura de bienestar” y se puede respirar en el ambiente el cambio de responsabilidad colectiva para tener una mejor salud, tanto física como mental y emocional.

Porque ya se sabe, nuestro físico y nuestra “mente emocional” no son compartimentos estancos sino todo lo contrario.

Hoy y para inaugurar esta sección me gustaría daros 5 tips en forma de metáfora para que todos tengamos una vida más saludable. Y lo vamos a hacer con uno de los trabajos más antiguos que lleva haciendo el ser humano, el cultivar la tierra.

A grandes rasgos y para tener una buena cosecha hay que llevar a cabo 5 cosas esenciales como son: elegir bien el terreno, trabajar bien la tierra, llevar a cabo la siembra, el riego y la recogida. Vamos a ver cómo podemos nosotros tener una gran cosecha de salud.

Elegir bien nuestra tierra:

Debemos elegir   bien nuestro entorno para que la cosecha resulte buena. Nosotros debemos ser 100% responsables de elegir la dirección en la cual queremos ir y esto implica elegir las amistades, el tipo de trabajo y nuestro entorno familiar.

La responsabilidad es un “don” que se nos ha otorgado para poder elegir como queremos nosotros que se desarrolle nuestra vida. Nuestro entorno debe ser lo más saludable posible ya que es difícil recoger una buena cosecha de salud en entornos adversos y aquí, no valen las excusas.

Todo es elegible, tal vez no al instante pero si tienes clara cuál es la dirección en que te diriges, tienes clara tu misión y tienes clara tu visión, todo llega asumiendo tu 100% la responsabilidad.

¿cultivas tu salud?

Trabajar la Tierra:

Trabajarnos bien. No hay resultados sin trabajo. Cuida tu cuerpo y cuida tu mente. Practica ejercicio regularmente y trabaja tus emociones de una manera consciente y responsable. Es el trabajo “invisible” previo a una gran cosecha.

No podemos pretender gozar de una salud integral si no trabajamos nuestra parte física y nuestra parte emocional. Haz actividades que impliquen movimiento y que te llenen de alegría y bienestar. Practica tu deporte favorito, corre junto a tu mascota o llévate tus hijos al parque y juega con ellos.

Lee libros inspiradores, comparte un café con alguien que te llene el espíritu o ve al cine y mira una película que te haga sentir empoderado e inspirado para ofrecer lo mejor de ti.

Hacer la siembra:

Cuida tu alimentación. Dale a tu cuerpo los alimentos que realmente necesita. La alimentación es mucho más que la comida que ingerimos para que nuestro cuerpo tenga energía suficiente para ponerse manos a la obra. Una comida saludable también nos puede ayudar a vernos y a sentirnos mejor.

Y esto es parte importante para poder disfrutar de una salud envidiable. No solo te dediques a comer sino también elige con que te vas a nutrir. ¿Pídele a un agricultor si elige bien el grano antes de sembrar?

¿cultivas tu salud?

El riego:

Riega tu cuerpo a diario con lo que es, agua. Nuestro cuerpo está compuesto en un 80% de agua. Dale a tus células el placer de moverse en un entorno ideal y tus células te brindarán la oportunidad de vivir en cuerpo fantástico.

Además te recomiendo que empieces el día con un gran vaso de agua para que tus células reciban un chute de energía y empiecen el día con la máxima potencia. No es casualidad que la madre naturaleza nos dotará de un cuerpo lleno de agua y que nosotros podamos encontrar agua por todas partes.

La recogida:

Recoge con los brazos y el corazón abierto todo lo bueno que nos brida esta vida. Pon el foco en lo realmente importante y disfruta al máximo. Créeme, es una actitud. Recoge con gratitud todo lo que nos pasa porque todo pasa para bien. Incluso las cosas menos agradables son el preludio y el aprendizaje de encontrarse cara a cara con la plenitud personal.

Pon el foco en lo que realmente te hace sentir bien y lo que no lo consiga mándalo a la “papelera de reciclaje”. Insisto que todo depende de nosotros. Asume esta responsabilidad y verás cómo te convertirás en tu mejor versión.

El Coaching tiene como 3 ejes fundamentales la toma de conciencia, la responsabilidad y la acción. En este artículo he pretendido facilitarte las dos primera y ahora te toca a ti pasar a la acción. Simplemente date permiso para ser lo mejor que puedas ser porque todo depende de ti.

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Facilitador de formaciones de ALTO IMPACTO y Experto en Liderazgo Inteligente y Motivación para el éxito de las personas. Facilitador del desarrollo personal y empresarial desde un Liderazgo que apuesta por la suma de talentos.

Autor del libro: De espectador a protagonista

Los usuarios/colaboradores de Revista cultivarsalud.com se comprometen a difundir información que sea verdadera y correcta de acuerdo a los conocimientos actuales

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