El picudo rojo, el Terminator de las palmeras

Contenido revisado y validado por nuestros expertos del comité asesor.

¿Un terrofico apocalipsis espera a nuestras palmeras en España?

El picudo rojo, el terminator de nuestras palmeras está en pleno ataque…

Este artículo de mi gran amigo Pablo Esparza, una de las personas que más controlan esta plaga en la Comunidad Valenciana te dará una visión muy exacta de este problema.

Algunos datos del picudo rojo

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El Picudo Rojo desembarcó en España debido a las importaciones de palmeras, que se demandaban masivamente por el incremento urbanístico.

La primera palmera afectada en España se detectó en Almuñecar en 1993, desde entonces la mayoría de las palmeras canarias de la costa mediterránea han sido colonizadas por él.

La desinformación sobre el picudo rojo (Rhynchophorus ferrugineus) ha sido la causa principal de que se extienda de forma desmesurada. No obstante además de esto, otra de las causas del desastre paisajístico del mediterráneo es la importación de palmeras, que por circunstancias se saltan los controles fitosanitarios obligatorios, sobre todo las importadas desde Egipto.

Desacuerdo Científico, todavía hoy, no existe ninguna estrategia científica consensuada de erradicación de la plaga que resulte efectiva, una parte propone unos tratamientos, otra parte se decanta por otros diferentes. No voy a entrar en este debate científico, al final del desarrollo de este artículo propondré cuáles son las medidas que tanto mi experiencia, como la de otros expertos se ha creído que es la momentánea solución.

Cuidados de la palmera, conflicto y desacuerdo científico

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Debido a este conflicto y como ejemplo, encontramos la engañosa creencia de que las palmeras no se debían podar. Ha quedado demostrado que una de las pocas formas de descubrir la primera etapa de una palmera afectada es por medio de la poda, mediante la cual se pueden observar tanto los agujeros en la base de las palmas, realizado por las hembras para depositar los huevos, como las galerías que efectúan las larvas en el palmito de la palmera y que son, junto a los hongos que causa la pudrición de las cavidades, las responsables de la muerte de estas plantas.

La poda en los meses fríos de enero y febrero, es aconsejable en las hojas secas y si fuera esta sobre hoja verde por motivos de seguridad o estética, se puede aplicar un mástic a los cortes y después realizar un tratamiento con insecticida y fungicida.

Recordemos también que la eliminación de flores y frutos de las palmeras es una técnica importante pues resultan ser un atrayente muy potente para que las hembras acudan a realizar la puesta en la palmera. Sin duda, es este conflicto otro de los grandes problemas que las palmeras se van a encontrar en busca de su salvación.

Tampoco desde las políticas fitosanitarias permanentes de la Unión Europea, se ha colaborado de forma efectiva para ello. A sabiendas de que la presencia de Rynchophorus se generalizaba por toda la costa mediterránea y lejos de aportar iniciativas de consenso, la comisión descartaba la posibilidad de uso de varios insecticidas que habían mostrado una relativa eficacia, hasta el punto de estar hasta hace relativamente poco (marzo 2014) autorizado solamente el uso de imidacloprid.

En busca de soluciones ecológicas

Mientras tanto, desde la lucha ecológica se buscaban soluciones alternativas más respetuosas con el medio ambiente, como el uso de nemátodos entomopatógenos que parasitan al insecto u hongos como la Beauveria bassiana. Este hongo, actualmente en pruebas, según fuentes de la Generalitat Valenciana, se ha mostrado efectivo en la lucha contra el picudo rojo. También se planteó el uso de Inesfly, una pintura insecticida que interrumpe el ciclo biológico de los insectos y no les permite desarrollarse. Desarrollado por la galardonada Pilar Mateo, no se sabe muy bien por qué no se fue insistente con las pruebas con este producto.

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Guerra comercial por si no era suficiente todo lo anteriormente expuesto, solamente quedaban por aparecer los intereses económicos de los suministradores de productos, para confundir a los jardineros y más especialmente a los propietarios particulares de palmeras. Basta con escribir «picudo rojo» en google para que te avasallen con un sinfín de productos mágicos y salvadores de palmeras.

Nada más lejos de la realidad, pues la solución no está en la aplicación de un producto u otro, sino en la constancia de la aplicación de una estrategia diversa que más adelante comentaremos.

Además, y ante el negro panorama ecónomico actual, existen empresas que han querido hacer «el agosto» poniendo unos precios por tratamiento que rayan la locura, cuando una serie de tratamientos con duchas de insecticida puede resultar viable económicamente si se realizan con las técnicas adecuadas.

Faltaba, por último, «las collas» de personal no especializado en arboricultura que está desarrollando nefastos trabajos de abatimiento de palmeras o cirugías sin ninguna preparación técnica ni logística, contribuyendo de esta manera a la muerte de más ejemplares y a la dispersión de la plaga, al no realizar una recogida correcta y legislada de los restos vegetales, labor que tiene marcado un protocolo, que termina en el vertedero vegetal apropiado tras transporte hermético de los restos y tratamiento mediante pulverizado de los mismos con insecticidas antes de la carga.

Aprovechamiento político del caos.

Lamentablemente es esta otra de la baza que juegan en contra de los intereses del patrimonio natural que forman las palmeras. En vez de anteponer la información sobre la plaga, la cual ya está atacando a otras especies como la Washingtonia, el Trachicarpus fortuneii, el Chamaerops humils (palmito), etc… la guerra entre gobernantes y oposición en los ayuntamientos o comunidades están al alcance en cualquier titular RSS.

Como consecuencia hemos visto propaganda con titulares engañosos e inciertos, que prefiero obviar, pues como ya he citado la erradicación del voraz insecto pasa por la elaboración y ejecución de un plan de actuación integrado que puedan acoger tanto las palmeras públicas como aquellas de titularidad privada y no por la realización de un solo tratamiento

En el mejor de los casos y con los productos actuales, con una sola pulverización tan solo conseguiríamos eliminar una parte de la población de formas vivas de Rinchophorus de dentro de la palmera. Una ventana a la esperanza de las palmeras

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Pero no todo es negativo y aún existe una pequeña esperanza de vida para estas «hierbas gigantes». A sabiendas de que la solución para evitar la desaparición de las palmeras de nuestro paisaje es la unión de criterios en la aplicación de un plan de erradicación que cubra tanto palmeras particulares como públicas.

Actualmente están resultando satisfactorios los tratamientos con imidacloprid 20%, con clorpirifos y con nemátodos, pero no excluyentes, sino complementarios, pues ninguno de ellos es efectivo en su totalidad. En cualquier caso resulta imprescindible la aplicación continuada para poder controlar la plaga y permitir la regeneración de las palmeras afectadas (aplicaciones mensuales).

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Agujeros en el tronco de la palmera por picudo rojo. Tratamientos preventivos

Instalación de trampas

Es una técnica fundamental para el control de los focos y evitar la dispersión de la plaga. Se utilizan tanto para saber el grado de proliferación de la plaga como para la propia captura y destrucción de los adultos, resulta muy aconsejable instalar trampas con el cebo correspondiente. Resultan más efectivas las de colores vivos, semienterradas y con restos de palma o fruta (piña, plátano) en su interior. Nunca han de colocarse a menos de 50 m de una palmera, pues no todos los adultos van a la trampa.

Aplicaciones de imidacloprid

20 % a una concentración mínima del 0,1 % todos los meses entre marzo y noviembre. La aplicación puede realizarse: a) Mediante ducha con pulverizaciones sobre la corona de palmas y, especialmente, sobre el ojo, hasta asegurar su máxima penetración. b) Mediante un sistema de goteros que se sitúan en la zona del ojo o meristemo y en la corona, adonde llega el producto mediante impulsión desde una bomba inyectora situada al pie de la palmera en el momento del tratamiento.c) Mediante inyecciones en el estípite (endoterapia), para que actúe por capilaridad.

Aplicaciones con nematodos

+ bioestimulante y sin que se pierda la cadena de frío durante su conservación y manipulación. Estas aplicaciones se realizan mediante pulverización a baja presión sobre el ojo de la palmera, a dosis aproximadas de 10 millones por palmera, preferiblemente durante los meses invernales para asegurar la continuidad de la cadena de frío que es imprescindible para conservarlos de forma inactiva, pero necesitan calor para activarse, demasiado calor o el sol directo los mata.

Tratamientos curativos

Saneamiento mecánico o cirugía arbórea: En una palmera con ataques de picudo rojo debe eliminarse la zona infestada lo antes posible, para ello el ejemplar se trata adecuadamente con insecticidas antes de cualquier operación. Consiste en eliminar el tejido dañado, externo e interno, para evitar tener en un caldo de cultivo propicio para la proliferación no solo del insecto, sino de otros patógenos y hongos que aceleren la degradación de la palmera.

Supone este saneamiento la eliminación de un foco de propagación de insectos, deben realizarlo especialistas podadores y evitar efectuarlo en invierno, seguidamente se aplicarán los insecticidas y fungicidas. Si el grado de infestación no es muy avanzado la palmera se recupera sin tener afecciones en el tronco.

Aplicaciones de imidacloprid 20 %

A una concentración mínima del 0,1 % una vez al mes, en especial durante los meses de máxima actividad del insecto. La repetición se adelantará o retrasará unos días según el grado de infestación. Junto a este insecticida, se aplicará un fungicida con capacidad regeneradora como el Fosetil-Al. 2.3.- Aplicaciones con nematodos + bioestimulante a razón de 10-15 millones por palmera.

Queda por añadir que recientemente se ha autorizado el uso de Clorpirifos, como comentaba en la entrada anterior y que resulta muy efectivo sobre las larvas del insecto. Hay más productos autorizados, Fosmet 45% SC, pulverización. Imidacloprid 24%OD; 20%SL: pulverización e inyecciones en goteo en viveros, Tiametoxam 25% WG: inyecciones, pulverización, goteo y Abamectina 1,8% EC, inyecciones.

DESTRUCCIÓN DE PALMERAS AFECTADAS

Si es en época de vuelo de adultos, debe envolverse la valona para impedir su expansión durante la tala. Es conveniente realizar un tratamiento con nematodos unos días antes. Trocear el tronco, pero no la valona, y destruir los restos mediante trituración y posterior pulverización con imidacloprid 20%. (Si la infestación está solo en la valona, no es necesario destruir el tronco, esto es más barato y más rápido, se puede sanear un foco de forma más eficiente, luego ya se eliminarán los troncos si es preciso.

zLo urgente es eliminar el picudo). La superficie de afección de la palmera debe quedar totalmente limpia. Si hay afección total del tronco hasta tierra (palmeras bajas), debe extraerse por debajo del cuello y destruir todos los restos, tratarlos y tapar el agujero. Fuentes: Recursos propios, P. Frasquet, Paisajistas del Mediterráneo y Estación Phoenix de Elche

Beautiful Plants. Beautiful World.

Antonio Catania Palmer
  • Licenciado en Biología en la Universidad de Valencia
  • Especialista en producción de plantas de interior y exterior
  • Docente en cursos de jardineria y viverismo

Los usuarios/colaboradores de Revista cultivarsalud.com se comprometen a difundir información que sea verdadera y correcta de acuerdo a los conocimientos actuales.

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