La influencia de la alimentación y los buenos hábitos en la salud dental

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Como todos sabemos, llevar una buena alimentación nos ayuda a disfrutar de una mejor salud dental, a mantener sanos y fuertes dientes y encías, en definitiva a mantener una boca saludable y sin molestas dolencias. Además conservando una dentadura sana podremos masticar mucho mejor los alimentos, lo cual facilitará la labor de la digestión a nuestros órganos internos.

¿Qué entendemos por tener buena salud dental?

A veces la boca puede avanzar los primeros signos de alarma de una enfermedad o estado de salud general en concreto y es que una mala higiene bucal o una falta de salud dental puede ocasionar problemas insospechados. Seguro que en algún momento de tu vida has escuchado eso de que la boca está directamente relacionada con el resto del cuerpo.

Se puede decir que disfrutaremos de una buena salud dental cuando nuestra boca luzca limpia, con una correcta higiene, sin dolores, molestias, sangrados o inflamaciones. Esto implica, además de una buena alimentación, un par de cepillados diarios, el uso de hilo dental y enjuagues para mantener dientes, esmalte dental y encías en perfectas condiciones, sin inflamaciones, sangrados o molestias al comer. 

Como hemos comentado antes la salud de la boca nos puede dar algunas pistas sobre la salud del cuerpo en general, pero ¿cuál es la conexión entre salud dental y salud general?

Como influye la alimentación en la salud dental

Absolutamente todo lo que ingerimos tiene repercusiones en la salud general del organismo, ya sea física o incluso a nivel mental, la boca no es una excepción.

Los dientes son los primeros en recibir el alimento que decidimos darle al cuerpo en cada momento y por tanto los primeros afectados por una mala nutrición. Si bajamos la guardia y tomamos asiduamente alimentos o bebidas demasiado azucarados, alcohol, o fumamos es probable que empecemos a desarrollar problemas bucales como caries o erosión dental, primeros síntomas de alarma para prestar atención especial a la boca. Por el contrario alimentos como frutas, verduras y lácteos contribuirán a mantener la boca sana.

Alimentos para cuidar de la salud dental

La ingesta de proteínas de origen lácteo es muy importante para lucir unos dientes sanos y evitar problemas como las caries. También es necesario introducir en la dieta, si la ingesta habitual no es suficiente, alimentos con alto contenido en calcio, vitamina D y el flúor, que fortalecen la formación de piezas dentales fuertes. 

  • Manzanas y naranjas.
  • El té verde, sin azúcar.
  • Leche, queso o yogures, lácteos en general.
  • Espinacas y verduras de hojas verdes.
  • Arroz.
  • Aceitunas.
  • Almendras.
  • Nueces.
  • Zanahorias.
  • Fresas. 
  • Chocolate negro. 
  • Agua.

Alimentos que dañan la salud dental

Por otra parte encontramos alimentos que dañan la correcta salud de la boca, por lo que conviene evitarlos en la medida de lo posible. Estos alimentos son: 

  • Alimentos azucarados, estos, como ya sabemos, están totalmente contraindicados en líneas generales pero en especial para cuidar de nuestros dientes.
  • Temperaturas extremas, bebidas o comidas demasiado calientes o por el contrario demasiado frías.
  • Zumos de cítricos, como el limón, aportan vitaminas y son muy recomendables, pero su extrema acidez debilita los dientes. Recomendamos lavar bien los dientes después de su consumo. Un truco puede ser tomarlos con una pajita y que no lleguen a tocar los dientes (por favor que la pajita no sea desechable
  • Café y vino tinto, desgastan y tiñen de color las piezas dentales.
  • Patatas fritas, derivados y pasta. Por su alto contenido en almidón, este forma un ácido láctico agresivo para los dientes por lo que es necesario un buen cepillado después de su consumo.
  • Frutos secos, no todos, solo los que son demasiado pegajosos del tipo pasas, ciruelas, o higos pues dejan muchos residuos en la boca después de comerlos.
  • Alimentos muy duros, garbanzos secos, kikos o algunos caramelos pueden hacer tambalear la resistencia de la dentadura.

Consejos prácticos para una buena salud dental

Para mantener tu boca sana y evitar posibles infecciones te recomendamos cepillar concienzudamente tu boca al menos dos veces al día, además de que tengas muy en cuenta los siguientes consejos:

  • Mantener una alimentación sana y equilibrada, limitar el consumo habitual de alimentos azucarados.
  • Hazte usuario habitual del hilo dental y cepíllate los dientes dos veces al día como mínimo.
  • Utiliza un enjuague bucal después del cepillado y el hilo.
  • Cambia tu cepillo de dientes cada 3 o 4 meses, incluso antes si las cerdas se abren o están muy estropeadas.
  • Evita el consumo de tabaco, además de amarillear los dientes los debilita.
  • Limita las “picadas” entre horas, la boca no produce la misma saliva que en una comida normal. Además de controlar el peso dejaremos de  favorecer la proliferación de bacterias.
  • Consulta tu dentista si tienes algún problema o molestia y hazte limpiezas dentales de forma regular.

Para terminar con estas recomendaciones, debes saber que todos los consejos y la información contenida en este artículo es solo para cuidar de la salud dental, si no te gustan tus dientes o quieres mejorar tu boca a nivel estético, es mejor que acudas a un especialista que valore la necesidad de realizar algún tratamiento profesional de estética dental

Conexión entre la boca y el resto del cuerpo

Recuerda que tu boca es el punto de entrada hacia tu sistema respiratorio y digestivo, normalmente está llena de bacterias y algunas de estas pueden ser la causa de determinadas enfermedades. Sin una buena masticación, una correcta higiene dental y una adecuada alimentación, estas bacterias pueden llegar a provocar infecciones en la boca u otro tipo de problemas a otros niveles.

También hay que tener en cuenta que algunos medicamentos habituales como analgésicos, antidepresivos (cada vez más usados), o descongestionantes pueden hacer que la boca se reseque y que baje la segregación de saliva, que es la encargada de neutralizar los ácidos que producen las bacterias, o sea que ayuda a protegerse de algunos microbios que se pueden expandir a sus anchas y provocar una enfermedad.

Diversos estudios dicen que las bacterias de la boca y la inflamación que provocan algunas enfermedades bucales, como la periodontitis, pueden tener un papel importante en el desarrollo de ciertas enfermedades internas. Por otra parte, algunas enfermedades internas, como la diabetes, pueden disminuir la resistencia del organismo ante las infecciones bucales. Así mismo se estudia como se relacionan con la mala salud bucal varias enfermedades, por ejemplo endocarditis, neumonía, incluso enfermedades cardiovasculares y algunos problemas en el embarazo.

Mar García Arribas

 

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