Disciplina Positiva: Qué es, Para qué Sirve y Técnicas para Niños

chica feliz con los brazos extendidos

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La educación de los niños es un gran dilema que enfrentan los padres y los educadores. ¿Cómo lograr que los niños aprendan a comportarse de forma adecuada, respetuosa y responsable, sin recurrir a los castigos, las amenazas o los premios excesivos? Una posible respuesta es la disciplina positiva, un método de educación que se basa en el respeto mutuo, la colaboración, la empatía y el aprendizaje de los errores. En este post, te explicaremos qué es la disciplina positiva, para qué sirve y qué técnicas puedes aplicar con los niños para fomentar su desarrollo integral y su felicidad.

¿Qué es la disciplina positiva?

La disciplina positiva es un modelo educativo basado en la amabilidad, la firmeza y el respeto mutuo, que desecha herramientas punitivas como los gritos, los castigos, los chantajes, insultos, cachetes, azotes o las amenazas.

Esta está basada en la idea de que los niños no son malos, sino que simplemente están aprendiendo a comportarse en el mundo. Por lo tanto, su objetivo es enseñar a los niños las habilidades y el autocontrol que necesitan para tomar buenas decisiones.

¿Criterios de la disciplina positiva?

La disciplina positiva se basa en cinco criterios que la hacen efectiva y beneficiosa:

Conexión

Los adultos deben establecer una conexión emocional con los niños antes de intentar corregir su comportamiento. Esto se puede hacer a través de la escucha activa, el contacto físico y el lenguaje positivo. 

Empatía

Los adultos deben comprender el punto de vista del niño y sus necesidades. Esto ayudará a los adultos a elegir la estrategia de disciplina más adecuada.

Enseñanza

Sus cuidadores deben enseñar a los niños las habilidades y el autocontrol que necesitan para tomar buenas decisiones, ya sea a través de la guía, la modelización y el refuerzo positivo.

Responsabilidad

Es muy importante enseñarles sobre asumir la responsabilidad de sus acciones, por ejemplo, a través de la resolución de problemas, la negociación y la reparación de daños. 

Efectividad a largo plazo

La disciplina positiva se centra en enseñar a los niños habilidades que les servirán a lo largo de la vida. 

¿Cómo lograr la disciplina positiva en los niños?

El primer paso para lograr una disciplina positiva en los niños es educarnos nosotros como padres o cuidadores. Debemos entender a fondo de que se trata, que es lo que buscamos transmitir y qué problemas propios, pero ajenos a los niños solemos dejar que nos dominen. En cuanto a la practicidad para lograr la disciplina positiva, algunas de las técnicas son:

Elogiar lo que nos gusta

Se trata de reconocer y valorar los comportamientos positivos de los niños, y expresarles nuestro orgullo y satisfacción por lo que hacen bien, para así seguir esforzándose y a mejorar su autoestima.

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Dar rutinas

Establecer normas y hábitos que los niños deben seguir les aporta seguridad y les enseña a organizarse y a responsabilizarse de sus tareas. Es importante que las normas sean claras, coherentes y consensuadas, y que se expliquen las razones y las consecuencias de cumplirlas o no.

Controlar nuestras emociones

Los padres debemos ser un modelo a seguir, mostrándoles cómo gestionar nuestras emociones de forma adecuada. Evitar los gritos, las amenazas, los castigos o las humillaciones, y optar por el diálogo, la empatía, la calma y el humor.

Escuchar activamente

Prestar atención a lo que los niños nos dicen, y mostrarles que nos interesamos por sus sentimientos, sus opiniones, sus necesidades y sus deseos. 

Ofrecer opciones

Dar a los niños la oportunidad de elegir entre varias alternativas les ayuda a desarrollar su autonomía, su pensamiento crítico y su capacidad de decisión. 

Ser firmes y amables

La disciplina positiva no significa ser permisivos o indulgentes con los niños, sino ser claros y consistentes con los límites que se les ponen, pero sin recurrir a la violencia o al autoritarismo. Se trata de ser firmes con lo que se espera de ellos, pero al mismo tiempo amables y afectuosos con su persona.

Involucrar a los niños

Hacer que ellos participen en la resolución de los problemas, en la búsqueda de soluciones, y en la evaluación de los resultados, les hará sentir que son parte del proceso, que se confía en ellos, y que pueden aprender de sus experiencias.

Enseñar con el ejemplo

Los niños aprenden más de lo que ven que de lo que oyen, por lo que los padres debemos ser coherentes entre lo que decimos y lo que hacemos, y mostrarles con nuestros actos los valores y las actitudes que queremos que adquieran.

¿Funciona la disciplina positiva?

 niños con las manos en alto

La evidencia científica sugiere que la disciplina positiva es un enfoque eficaz para la crianza de los hijos. Los estudios han demostrado que este estilo de educación puede ayudar a los niños a:

  • Mejorar su comportamiento: Suele ayudar a los niños a aprender a tomar mejores decisiones y a comportarse de manera más apropiada.
  • Desarrollar habilidades sociales y de resolución de problemas: Les permite desarrollar habilidades sociales, como la empatía, la cooperación y la resolución de problemas.
  • Tener una mejor relación con los adultos: Fomenta la creación de relaciones más fuertes y positivas con los adultos.

Por ejemplo, un estudio realizado por la Universidad de California, Berkeley, encontró que los niños que fueron criados con disciplina positiva eran menos propensos a participar en comportamientos problemáticos, como la agresión y el vandalismo. Otro estudio, realizado por la Universidad de Columbia, encontró que los niños que fueron criados con disciplina positiva tenían mejores calificaciones en la escuela y eran menos propensos a involucrarse en conductas delictivas.

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Por supuesto, la disciplina positiva no es una solución mágica. Requiere esfuerzo y compromiso por parte de los adultos. 

Técnicas de disciplina positiva para los niños 

Este tipo de enseñanza posee un enfoque centrado en enseñarle a los niños habilidades y autocontrol, en lugar de inculcar miedo a las posibles consecuencias o represión. Hay muchas técnicas de disciplina positiva que tú como padre puedes usar para ayudar a tus hijos a aprender a comportarse de manera apropiada. Algunas son:

Escucha activa

Escucha a tu hijo con atención y comprensión, sin juzgarlo. Esto le ayudará a sentirse escuchado y comprendido, y también le dará información sobre lo que está sucediendo.

Empatía

Trata de ponerte en su lugar como hijo y comprender sus sentimientos y necesidades. Ponerte en sus zapatos te hará no reaccionar de forma exagerada y cambiar tu perspectiva sobre el momento y sobre el futuro.

Fijación de límites claros

Es importante establecer límites claros y consistentes. Esto les ayudará a saber lo que se espera de ellos. Si hoy les dices que no, pero mañana que sí, no tomarán tu palabra como algo serio. Esa perdida de credibilidad luego se reflejara en su relación contigo cuando sea adulto. Pero ojo, también hay que saber cuando ser flexible. 

Consecuencias naturales

Cuando un niño se comporta mal, a menudo hay consecuencias naturales para su comportamiento. Por ejemplo, si un niño no recoge sus juguetes, es probable que no pueda encontrar lo que necesita cuando lo necesite. Deja que se enfrente a ellas y las entienda por sí mismo.

Consecuencias lógicas

Las consecuencias lógicas son consecuencias que están relacionadas con el comportamiento del niño. Por ejemplo, si un niño no hace su tarea, puede perder un privilegio, como ver la televisión. Recuerda siempre que él debe estar al tanto de lo que pasará si no hace algo. Pero, no lo asustes, tu hijo no debería tenerte miedo. 

Refuerzo positivo

El refuerzo positivo es una forma de recompensar a los niños por el comportamiento positivo. Esto les a aprender a repetir el comportamiento esperado.

Tiempo fuera

El tiempo fuera es una forma de hacer que los niños se calmen y reflexionen sobre su comportamiento. El tiempo fuera debe ser breve, de unos pocos minutos, y debe ser aplicado de manera consistente

Beneficios de la disciplina positiva

Un estilo de educación que se fundamenta en el respeto mutuo, la afectividad y la comprensión entre padres e hijos, con el objetivo de fomentar el desarrollo integral de los niños en aspectos cognitivos, emocionales, sociales y morales, es obvio que traerá beneficios. Esta filosofía no solo beneficia la salud y el bienestar de la familia, sino que también puede aplicarse al entorno escolar. Dentro de los beneficios que trae encontrarás:

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Fortalecimiento de vínculos

La disciplina positiva contribuye a que los niños se sientan parte esencial de la familia, valorando su contribución a la convivencia. Padres y madres que practican esta disciplina reconocen y aprecian los comportamientos positivos, estimulando la autoestima y reforzando el lazo afectivo a través del diálogo, empatía y cariño.

Fomento de la autoestima

Evitar el uso de gritos, amenazas o castigos humillantes promueve un ambiente donde los niños se sienten importantes, queridos y respetados. Debido a que se trabaja en fomentar la gestión emocional adecuada, se contribuye al desarrollo de una autoestima saludable y una confianza en sí mismos.

Eficacia a largo plazo

A diferencia de buscar la conformidad inmediata, la disciplina positiva se centra en el aprendizaje a largo plazo de valores y actitudes. Cuando se establecen normas con respeto y afecto, explicando las razones y consecuencias, permitiendo que los niños comprendan y se comprometan con las reglas, se da lugar a la obediencia sin miedo.

Enseñanza de habilidades para la vida

Esta filosofía va más allá de establecer reglas; impulsa habilidades fundamentales como la resolución de problemas. Involucrar a los niños en la resolución de problemas y decisiones les brinda una sensación de participación y confianza en su capacidad de aprender de las experiencias.

Disfrute de la infancia

Al adoptar la disciplina positiva, los padres pueden reducir el estrés y la ansiedad, mejorando la comunicación y la capacidad de resolver conflictos. Se crea un ambiente familiar positivo y armonioso, permitiendo disfrutar de la infancia del hijo mediante momentos de calidad y un acompañamiento positivo en su crecimiento y desarrollo. Ellos podrán realizar actividades como juegos de palmas para niños, leer fábulas cortas para niños, practicar la motricidad fina en niños y hasta realizar retos para niños o actividades infantiles para invierno sin sentir la frustración o enojo que conlleva a veces realizar estas prácticas, debido a la tensión de querer ganar y demás, porque saben que los padres los ayudarán a resolver problemas a través de la empatía.

Conclusión

La disciplina positiva es una forma de educar que busca el equilibrio entre la firmeza y la amabilidad, entre la autoridad y el cariño. Su objetivo es enseñar a los niños a ser autónomos, responsables, colaboradores y respetuosos, sin recurrir a la violencia, el miedo o la manipulación. Pero, no es una receta mágica, sino una filosofía de vida que requiere de paciencia, constancia y reflexión. Sin embargo, sus beneficios son evidentes tanto para los niños como para los adultos, ya que mejora la convivencia, la comunicación y el clima emocional en el hogar y en el aula.

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