Toxoplasmosis en Gatos: Qué es, Causas, Síntomas y Tratamiento

examen médico con lupa

Table of Contents

La toxoplasmosis en gatos, es una enfermedad producida por un parásito con la capacidad de afectar a una amplia variedad de mamíferos, siendo los gatos los hospedadores definitivos. La infección puede pasar desapercibida en muchos felinos, pero sus implicaciones en la salud humana, especialmente en mujeres embarazadas y personas inmunodeprimidas, destacan la importancia de comprender a fondo esta enfermedad. Con este post, te explicaremos qué es la toxoplasmosis, sus síntomas en gatos, las pruebas de detección y los riesgos para los humanos. Además de estrategias de tratamiento y medidas preventivas para salvaguardar la salud de todos.

¿Qué es la toxoplasmosis?

La toxoplasmosis es una enfermedad parasitaria causada por el protozoo Toxoplasma gondii. El Toxoplasma gondii se reproduce en el sistema intestinal de los felinos, y los ooquistes, que son las formas infecciosas del parásito, son liberados en las heces del mismo.

La infección por toxoplasmosis en gatos generalmente es asintomática, lo que significa que muchos gatos infectados no muestran signos evidentes de enfermedad. Sin embargo, pueden eliminar ooquistes en las heces durante un período de tiempo variable, posibilitando la trasmisión.

¿Qué causa la toxoplasmosis en los gatos?

Como hemos dicho en la sección anterior, la toxoplasmosis es causada por la infección con el protozoo Toxoplasma gondii. Los felinos se convierten en huéspedes del parásito cuando ingieren carne cruda o mal cocida, agua o entran en contacto con objetos que lo contienen. Una vez en el sistema digestivo del felino, el parásito se reproduce y produce ooquistes.

Es esencial tener en cuenta que no todos los gatos eliminan ooquistes de manera continua, y la excreción de estos puede ser intermitente. 

Artículo de interés: Esterilizar gatos

¿Qué pasa si un gato tiene toxoplasmosis?

Cuando un gato contrae la toxoplasmosis, la mayoría de las veces la infección transcurre de forma asintomática, es decir, no presentará síntomas de ninguna índole. Sin embargo, en casos más severos o en gatos con sistemas inmunológicos debilitados, pueden observarse síntomas como letargo, pérdida de apetito, fiebre, diarrea, etc.

Te puede interesar:  Todo sobre Desparasitar Gatos: Cómo y Cuándo

Es importante tener en cuenta que, a pesar de que los gatos pueden albergar el Toxoplasma gondii en su organismo, el riesgo de transmisión directa de la enfermedad de gatos a humanos es relativamente bajo. 

Prueba para detectar el Toxoplasma gondii en gatos

La detección de la toxoplasmosis en gatos generalmente se realiza a través de pruebas serológicas que buscan la presencia de anticuerpos específicos contra el parásito en la sangre del felino. Estas pruebas, como la serología ELISA (Enzyme-Linked Immunosorbent Assay) o la prueba de aglutinación, logran proporcionar información crucial sobre la exposición del gato.

Sin embargo, debido a que muchos gatos pueden eliminar ooquistes de forma intermitente o no eliminarlos en absoluto, una prueba negativa no garantiza que un gato no haya estado expuesto al Toxoplasma gondii.

Síntomas toxoplasmosis en gatos

Los síntomas de toxoplasmosis en gatos pueden variar, debido al entorno donde vive el animal, su dieta, su salud previa, etc. Dichos síntomas son más propensos a presentarse en gatitos jóvenes con un sistema inmunológico poco desarrollado o en gatos con afecciones de salud previas. La toxoplasmosis puede provocar síntomas como:

  • Letargo.
  • Pérdida de apetito.
  • Fiebre.
  • Diarrea.
  • En casos graves, problemas respiratorios.
  • Afectar el sistema nervioso central de algunos felinos, dando lugar a trastornos neurológicos.

Riesgos de toxoplasmosis en humanos

gato obteniendo procedimiento en el salón de peluquería

Los riesgos asociados a la toxoplasmosis en humanos son significativos, especialmente debido a la naturaleza zoonótica de la enfermedad, que la hace trasmisible a de animales a humanos. La vía principal de contagio para las personas es la ingestión de ooquistes del parásito, los cuales pueden encontrarse en el suelo, agua o alimentos contaminados. Además, el contacto directo con las heces de gatos infectados representa una fuente potencial de riesgo, especialmente si no se siguen adecuadamente las medidas de higiene.

El peligro más pronunciado se presenta en situaciones específicas, por ejemplo, durante el embarazo o en individuos con sistemas inmunológicos debilitados. En el caso de mujeres embarazadas, existe el riesgo de transmitir la infección al feto, lo que podría tener consecuencias graves para su desarrollo. Entre estas consecuencias se incluyen daños oculares, daños neurológicos e incluso la posibilidad de aborto.

Te puede interesar:  Parvovirus en Perros: Qué es, Causas, Síntomas y Tratamiento

Para las personas con sistemas inmunológicos comprometidos, la toxoplasmosis puede manifestarse con síntomas más severos y dar lugar a complicaciones graves. Estos individuos son más propensos a desarrollar enfermedades oportunistas relacionadas con la infección, las cuales pueden afectar órganos vitales como el cerebro, los pulmones y el corazón. La gravedad de la enfermedad en este grupo de población hace que sea crucial adoptar medidas preventivas rigurosas para evitar la exposición al Toxoplasma gondii y sus potenciales consecuencias adversas.

Podría interesarte: Estrés en gatos

¿Hay tratamiento para el Toxoplasma gondii?

Sí, si los hay, pero, es fundamental tener en cuenta que la erradicación total del Toxoplasma gondii en gatos no es posible. No obstante, los síntomas asociados pueden abordarse de manera efectiva, dado que el parásito sigue un determinado ciclo dentro de los animales domésticos.

En realidad, un felino infectado solo expulsará el parásito a través de sus heces durante un período específico, que generalmente abarca solo algunas semanas. Después de este tiempo, incluso si el gato vuelve a infectarse, no se producirá la liberación del parásito.

Existen diversas opciones de tratamiento recomendadas, pero es crucial abstenerse de automedicar a tu mascota y seguir rigurosamente las indicaciones y prescripciones proporcionadas por tu veterinario de confianza.

En humanos, el tratamiento médico varía según la gravedad de la enfermedad, la salud del sistema inmunitario, la ubicación de la infección y/o la etapa del embarazo. El proveedor de atención médica puede recetar una combinación de medicamentos, como Pirimetamina para combatir infecciones microscópicas, leucovorina cálcica para contrarrestar los efectos de la pirimetamina en el ácido fólico, y otros antibióticos como sulfadiazina, clindamicina y azitromicina. Es importante considerar que a veces genera efectos secundarios, como depresión de la médula ósea y toxicidad hepática.

¿Cómo prevenir la toxoplasmosis en gatos?

adorable gatito limpiándose ella misma en casa

La prevención de la toxoplasmosis en gatos es fundamental para reducir el riesgo de transmisión del parásito a los seres humanos. Además de controlar la dieta barf de los gatos y proporcionarles alimentos comerciales cocidos y procesados, existen varias prácticas adicionales que pueden implementarse:

Te puede interesar:  Viajar en Avión con Perro 10 Consejos para hacerlo (Guía 2024)

Mantener a los gatos en interiores

Limitar la exposición de los gatos a presas potencialmente infectadas y reducir la posibilidad de caza de animales portadores es esencial. 

Limpieza regular de la caja de arena

La higiene en el entorno del gato es crucial para prevenir la propagación de ooquistes. La limpieza regular de la caja de arena ayuda a reducir la carga parasitaria y minimiza el riesgo de contaminación.

Realizar pruebas periódicas

Realizar pruebas periódicas en los gatos para detectar la presencia de Toxoplasma gondii. 

Consultar con un veterinario

Establecer un programa preventivo en consulta con un veterinario es esencial para incluir la administración de medicamentos antiparasitarios según sea necesario.

Educación sobre prácticas higiénicas

Esto implica enfatizar la importancia de lavarse las manos después de manipular la caja de arena o entrar en contacto con los gatos, así como cocinar alimentos de manera segura para evitar la ingesta de parásitos. 

Proporcionar agua potable

Asegurarse de que los gatos tengan acceso a agua potable limpia y segura reduce la posibilidad de la ingesta de Toxoplasma gondii.

La concienciación sobre estas prácticas contribuye significativamente a la prevención de la toxoplasmosis en gatos y, por ende, en humanos.

Conclusión

En conclusión, la toxoplasmosis no suele representar un problema mayor en gatos, pero puede llegar a convertirse en un gran desafío para la salud humana. La comprensión de los síntomas, diagnóstico y tratamiento es esencial para garantizar el bienestar de todos. De cualquier forma, la prevención juega un papel crucial, por lo que, mediante la adopción de prácticas higiénicas y medidas adecuadas en la alimentación de los gatos, se reducirán los riesgos. Por último, cabe aclarar que la colaboración entre veterinarios y dueños de mascotas no es solo la clave, sino que es estrictamente necesario.