La música y las personas mayores

Musicoterapia en población mayor

Los beneficios de la musicoterapia en adultos, ya sea mediante la audición musical o a través de una práctica activa (canto individual, en grupo, interpretación instrumental…) se extiende desde diversos aspectos cognitivos (Razonamiento, memoria, fluidez verbal) hasta la mejora del bienestar subjetivo, cuestiones que se pueden vincular con una mayor calidad de vida.

Hay que tener en cuenta que la población mayor no conforma una población homogénea, sino que las variables de salud, así como cuestiones ambientales, sociales, emocionales y conductuales a lo largo de su vida inciden en su estado general; sin embargo, una intervención musicoterapéutica adecuada puede tener una influencia positiva en la mayor parte de las personas.

La actividad musical, realizada de forma sistemática y constante en adultos mayores puede contribuir al retardo del deterioro de las facultades físicas y mentales, propiciar la resocialización de la persona, proporcionar recuperación psicológica y aumentar la autoestima. Además, fomenta y desarrolla la comunicación, ayuda a conservar la estabilidad emocional, posibilita la autoexpresión y la integración social, desarrolla la creatividad…

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Efectos de la música

A través de la historia de la musicoterapia se constata un hecho común, que es la capacidad de la música para producir efecto en el ser humano, a todos los niveles: biológico, fisiológico, psicológico, intelectual, social. El valor terapéutico de la música reside en este hecho; sabemos que con una sola experiencia musical se pueden activar millones de neuronas, además actúa sobre el sistema nervioso central, por lo que puede provocar en el ser humano efectos sedantes, estimulantes, enervantes, etc. Por tanto, la música puede utilizarse con un objetivo terapéutico concreto, dependiendo de las necesidades de cada persona.

A nivel social la música provoca y favorece la expresión de uno mismo, puesto que se proyectan sentimientos, pensamientos e imágenes entre otras cosas, haciéndolo de forma no verbal y simbólica. La música puede sugerir sentimientos e ideas sin necesidad de palabras, porque es un tipo de lenguaje propio del niño pequeño que permanece durante toda la vida. Además, la música puede ser un agente socializante, el canto, la danza, la interpretación instrumental en grupo tienden a unir a las personas al expresar sentimientos comunes. La sensación de pertenencia a un grupo, con intereses comunes, un mismo fin.

Por tanto, a través de la música se trabajan aspectos emocionales, cognitivos, psicomotrices y conductuales, utilizando el potencial creativo y la capacidad de disfrute del individuo como base de la terapia. Como idea central de la terapia situamos que el individuo es musical por excelencia y cada cual utilizará la música según la manera de entenderse a sí mismo, a los demás y al mundo. No se necesita tener conocimientos musicales, la simple escucha ya es una experiencia musical, aunque receptiva. Además, todos poseemos el instrumento más importante para hacer música: la voz, y, dejando a un lado la belleza en la utilización de esta, todos podemos usarla.

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La creatividad

Como concepto importante para entender la musicoterapia en cualquier población debemos explicar la creatividad, un potencial presente en todo ser humano pero que puede quedar inhibido si no es objeto de una estimulación y educación adecuada, ya que debe constituirse en un proceso de descubrimiento personal en lugar de un mero acto de transmitir información o generar imitaciones. La creatividad es diferente en cada persona, y en esto reside su importancia, ya que todos y cada uno de nosotros creamos de forma diferente.

Al unir creatividad y música surgen objetivos artísticos y creativos tales como:

  • Crear un ambiente de grupo comunicativo y estimulador.
  • Potenciar la expresión de otros modos de imaginar.
  • Potenciar la expresión de otros modos de representar a través de la música, el cuerpo, la dramatización.
  • Expresar y comunicar nuevas posibilidades fantásticas, desarrollando y dando respuesta a la curiosidad espontánea.
  • Entender las actividades creativas como un juego del pensamiento expresado a través del arte (movimiento, música, narración).
  • Valorar la función terapéutica de la expresión total, básica a todas las edades, por su carácter liberador en lo emocional.

Viajes musicales

En cualquier intervención musicoterapéutica es importante conocer los gustos musicales de los participantes, así como sus “hábitos musicales” (si cantan o no lo hacen, si les gusta escuchar música y en qué momentos, si disfrutan de la experiencia musical en grupo o solos…), puesto que no tiene el mismo efecto utilizar cualquier tipo de música, por mucho que sea en directo, que melodías o letras que les recuerden a ciertos momentos de su vida, a personas especiales, lugares que han visitado.

Personalmente, cuando utilizo canciones que sé que son especiales, me gusta llamarlo “viaje musical”. La música tiene el poder de trasladarnos a un lugar, de sentarnos al lado de una persona importante para nosotros, de viajar en el tiempo y dejarnos congelados en un instante mágico y especial para nosotros… esto nos pasa a todos, así que imaginad entonces la importancia del poder de la música en personas con deterioro cognitivo, alzheimer o cualquier tipo de demencia.

En definitiva, los momentos más importantes de nuestra vida tienen banda sonora, ya sea el llanto del primer hijo, la canción que sonaba el día de tu boda o aquella cinta de casette que escuchaste en tu primer viaje. Solo hay que saber cómo utilizarla correctamente para provocar las emociones que deseamos. Gracias, música.

«La música es una transposición sentimental de lo que es invisible en la naturaleza» Claude Debussy.
Esta cita me ha acompañado desde que me convertí en musicoterapeuta, ya que encontré en ella la explicación de lo que la música es para mí, una expresión emocional donde las palabras no llegan, un lugar seguro, respetuoso, en el que poder ser libre y ser realmente yo, dando la oportunidad a otras personas a formar parte de este pequeño mundo.
Mi naturaleza es investigadora, y dada la situación de la musicoterapia en España, siendo una disciplina no regularizada, lucho cada día por encontrar evidencia científica en cada uno de los pasos que doy en este campo.
Hace un año comienzo mi andadura como profesional del campo de la Musicoterapia, decido convertirme en profesional autónoma y poder trabajar así con diferentes poblaciones, tales como Parkinson, Residencias de Mayores, Atención temprana, Autismo… etc.

Curriculum académico de Maria García Bernal

– Graduada en Historia y Ciencias de la Música por la Universidad de Salamanca.
– Máster Oficial en Musicoterapia por la Universidad Internacional de La Rioja.
– Monitora de Yoga federada, por la FEF (Federación Española de Fitness)
– Esperando comenzar la formación de Musica in Culla, Afinarte (Madrid)

Experiencia profesional de Maria García Bernal

– Musicoterapeuta en Residencia de Mayores Obispo Téllez (Ciudad Rodrigo, Salamanca)
– Musicoterapeuta en Asociación Parkinson Salamanca (sede de Ciudad Rodrigo)
– Musicoterapeuta en Centro Esnia, atención temprana (Salamanca)
– Musicoterapeuta a domicilio (tanto con población mayor como con niños)
– Cantante profesional en diversas formaciones.
– Componente de Glee Club USAL (coro de la Universidad de Salamanca)
– Participación en musicales.

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